Con este Blog queremos compartir algunas de las actividades que realiza la asociación sociocultural Monte Horeb (de la Iglesia evangélica Horeb, Sevilla) en sus campañas de ayuda a otros países. También compartimos algunas actividades y recursos que nos han sido útiles en el trabajo con niños y niñas.
sábado, 23 de noviembre de 2013
OPERACIÓN NIÑO DE LA NAVIDAD 2013
Ya se están empezando a recoger las primeras cajas de OPERACIÓN NIÑO DE LA NAVIDAD.
Este año hay varios centros escolares de Sevilla y el área metropolitana que se han sumado a este proyecto.
Ya se ha realizado una primera recogida y hay otras pendientes para la próxima semana.
OPERACIÓN NIÑO DE LA NAVIDAD 2013
miércoles, 16 de octubre de 2013
OPERACIÓN NIÑO DE LA NAVIDAD 2013

Un año más nos unimos al proyecto "Operación niño de la Navidad", un proyecto de Decisión en colaboración con Samaritan´s Purse,
El OBJETIVO: enviar un pequeño regalo a niños y niñas en Mauritania, Guinea Ecuatorial y un campamento del Sahara.
En la pasada campaña de Operación niño de la Navidad a nivel internacional se recogieron más de 9.000.000 de cajas que se repartieron en países de diferentes continentes.
En España se recogieron un total de 20.132 cajas que se repartieron a niños y niñas de Guinea Ecuatorial.
De ellas 962 viajaron desde Sevilla.QUEREMOS DAR MUCHAS GRACIAS A TODOS POR VUESTRO APOYO Y PARTICIPACIÓN.
Fueron muchas las cajas que llegaron a Guinea llenas de pequeños tesoros y de mucha ilusión.
En este vídeo podemos ver un poquito de lo que sucedió en Malabo y otros lugares a la llegada de las cajas.
Toda la información sobre cómo preparar la caja está en la página web de la organización Decision:
http://www.operacionninodelanavidad.org/
Sevilla. La recogida se realizará hasta el día 5 de diciembre. Local de la iglesia Horeb, frente al pabellón de deportes de San Pablo.
domingo, 11 de noviembre de 2012
OPERACIÓN NIÑO DE LA NAVIDAD 2012
Un año más nos unimos al proyecto "Operación niño de la Navidad", un proyecto de Decisión en colaboración con Samaritan´s Purse, organización cristiana que busca mitigar las necesidades esenciales de los más necesitados.
OBJETIVO
Se nos brinda nuevamente la oportunidad de enviar un pequeño regalo a niños y niñas en otros países con realidades muy diferentes.
Este año las cajas de España se destinarán a Malabo en Guinea Ecuatorial y a Dakhla (campo de refigiados del desierto del Sahara)
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| imagen de ONN |
Pinchando en estos enlaces FOLLETO ONN, Folleto ONN posterior podrás leer las instrucciones para preparar tu caja.
La campaña acaba de comenzar y durará hasta finales del mes de noviembre de 2012 y primeros días de diciembre.
Operación niño de la Navidad tiene una página web en la que nos explican muy claramente cómo llenar la caja así como qué objetos poner y cuáles no. Para ver la página web PINCHA AQUÍ
En esta misma página aparece mucha documentación sobre campañas de años anteriores que recomendamos que no dejéis de ver.
PARTICIPACIÓN DE CENTROS ESCOLARES
Este año van a colaborar en la preparación de cajas o en la aportación de material escolar algunos colegios de Sevilla y del área metropolitana.
Queremos invitar a estos niños y niñas junto con sus familias a colaborar para poder enviar un pequeño regalo a otros niños que no conocen y que seguramente no conocerán nunca pero lo importante es haber podido contribuir a que esos niños tengan un momento de felicidad y de alegría.
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| imagen de ONN |
Necesitamos poner en práctica valores como la Solidaridad, el ponernos en la piel del otro, el ser agradecidos con lo que tenemos y el ser generosos con los demás.
Aprendemos viendo, aprendemos oyendo, pero cuando más aprendemos es cuando actuamos.
Es por esto por lo que lanzamos una invitación a participar en este proyecto y a hacerlo con ilusión, intentando imaginar la ilusión de aquellos que van a recibirlos.
lunes, 16 de julio de 2012
LA OTRA CARA DEL CARIBE

El pasado sábado 19 de mayo un grupo de unos 20 jóvenes y algunos niños y mayores nos reunimos para participar en el taller "La otra cara del Caribe".
Por la mañana, a partir de las 11:00 h, se realizaron manualidades: marcapáginas, coleteros... , pequeños objetos para vender posteriormente con el objetivo de conseguir algún dinero para poder enviar al hogar infantil REMAR en Puerto Príncipe, Haití.
| Nuestras guías en las manualidades. ¡Gracias a las tres! |
Después de comer juntos conocimos algunos datos concretos sobre la realidad de Haití y del trabajo que se está realizando en el hogar de REMAR
Cada grupo se llevó manualidades para vender.
| Gracias a los vecinos del barrio del Carambolo de Camas que colaboraron comprando chuches y libretas. |
Tras pocos días se realizó el envío de dinero al hogar de Haití.
Los ingresos conseguidos por la venta de las manualidades se sumaron a otras aportaciones y todo ello se convirtió en agua y alimentos para los chicos del hogar y para poder abrir algunos días el comedor social.
Compartimos algunas imágenes que nos han enviado desde el hogar.
Y éstas son las mejores imágenes... poder verlas y compartirlas es para nosotros una gran alegría.
Damos gracias a Óscar y a todos los chicos del hogar por compartirlas también con nosotros.
Y éstas son las mejores imágenes... poder verlas y compartirlas es para nosotros una gran alegría.
Damos gracias a Óscar y a todos los chicos del hogar por compartirlas también con nosotros.
Etiquetas:
La otra cara del Caribe. Manualidades
viernes, 13 de julio de 2012
VOCES NOCTURNAS
Esta historia forma parte de una recopilación de historias de GIANNI RODARI llamada Cuentos para jugar (pinchando aquí se enlaza a todas las historias). Fueron escritas para un programa radiofónico de la radio televisión italiana. Todos los cuentos tenían tres finales a escoger. Son cuentos para leer y pensar.
Gianni Rodari nos presenta en este cuento a un señor que no conseguía dormir. Espero que os guste.
—Qué raro —dice—, me parece oír... ¿Habrá alguien en casa?
El viejo señor hace todo lo que tiene que hacer. Y hele de nuevo en su habitación. Ya es la noche siguiente. Como de costumbre, cuando está a punto de dormirse, una voz se introduce en su sueño, una voz que llora y parece estar allí junto a la almohada. Ni oír hablar de dejarla llorar. Con un suspiro, el viejo señor vuelve a vestirse, sale de casa y anda y anda.Y le sucede la acostumbrada cosa extraña, muy extraña. Porque esta vez atraviesa toda Italia, cruza también el mar, y se encuentra en un país donde hay guerra, y hay una familia que se desespera porque una bomba le ha destruido la casa.
PRIMER FINAL
—Si al menos pudiera —suspiraba— dormir una noche sí y otra no. A fin de cuentas yo no soy el único en el mundo. No es posible que nadie sienta nunca esas voces, que a nadie se le ocurra levantarse para ir a ver.
SEGUNDO FINAL
Gianni Rodari nos presenta en este cuento a un señor que no conseguía dormir. Espero que os guste.
VOCES
NOCTURNAS
Si
os acordáis de la antigua fábula de la princesa que no conseguía
dormir porque había un guisante debajo del último colchón de la
montaña de colchones sobre la que se había acostado, os parecerá
más comprensible la historia de este viejo señor. Un viejo señor
muy bueno, más bueno que cualquier otro señor viejo.Una noche,
cuando ya está en la cama y va a apagar la luz, oye algo, oye una
voz que llora...
—Qué raro —dice—, me parece oír... ¿Habrá alguien en casa?
El
viejo señor se levanta, se pone una bata, recorre el pequeño
apartamento en el que vive completamente solo, enciende las luces,
mira por todas partes...
—No,
no hay nadie. Será donde los vecinos.
El
viejo señor vuelve a la cama, pero al cabo de un rato oye otra vez
aquella voz, una vozque llora.
—Me
parece —dice— que viene de la calle. Seguramente que ahí abajo
hay alguien llorando... Tendré que ir a ver.
El
viejo señor vuelve a levantarse, se tapa lo mejor posible, pues la
noche es fría, y baja a la calle.
—Vaya,
parecía que era aquí, pero no hay nadie. Será en la calle de al
lado.Guiado por la voz que llora el viejo señor sigue y sigue, de
una calle a otra, de una a otra plaza, recorre toda la ciudad y junto
a la última casa de la última calle encuentra a un viejecito en un
portal que se lamenta débilmente.—¿Qué
hace aquí? ¿Se siente mal?
El
viejecito está tumbado sobre unos cuantos andrajos.
Al
oír que le llaman se asusta:—¿Eh?
¿Quién es?... Ya entiendo. El dueño de la casa... Me marcho en
seguida.
—¿Y
dónde va a ir?
—¿Dónde?
No sé dónde. No tengo casa, no tengo a nadie. Me había resguardado
aquí...Esta noche hace frío. Tendría que ver lo que es dormir
sobre un banco, en los parques, tapado con un par de periódicos. Es
como para no volverse a despertar. Pero bueno, ¿y a usted qué
le importa? Me voy, me voy...
—No,
oiga, espere... No soy el dueño de la casa.
—Entonces,
¿qué quiere? ¿Un poco de sitio? Acomódese. Mantas no hay, pero
sitio hay para los dos...
—Quería
decir... En mi casa, si le parece, hace un poco más de calor. Tengo
un diván...
—¿Un
diván? ¿Al calor?
—Ea,
venga, venga. ¿Y sabe lo que haremos? Antes de dormir nos haremos
una buena taza de leche...
Van
a casa juntos, el viejo señor y el viejecito sin casa. Al día
siguiente el viejo señor acompaña al viejecito al hospital porque
ha pescado una fea bronquitis de dormir en los parques y en los
portales. Después regresa, ya de noche. El viejo señor está a
punto de acostarse, pero vuelve a sentir una voz que llora...
—Vaya,
otra vez —dice—. Es inútil que mire en casa, sé muy bien que no
hay nadie.También es inútil que intente dormir: seguro que no lo
conseguiré oyendo esas voces.¡Animo! vamos a ver qué pasa.
Como
la noche anterior, el viejo señor sale y camina, y camina, guiado
por la voz que llora que, esta vez, parece venir de muy lejos. Anda y
anda y atraviesa toda la ciudad. Sigue y sigue y le sucede algo muy
extraño porque se encuentra andando por una ciudad que no es la
suya, y después en otra. Continúa y continúa, cada vez más lejos.
Atraviesa toda la región.
Llega
a un pueblecito en lo alto de una montaña. Allí hay una pobre mujer
que llora porque tiene un niño enfermo y a nadie que vaya a buscarle
un médico.
—No
puedo dejar al niño solo, no puedo sacarle con esta nieve...
Hay
nieve por todas partes. La noche parece un desierto blanco.
—Animo,
ánimo —dice el viejo señor—, explíqueme dónde vive el médico,
iré a buscarlo, lo traeré yo mismo. Mientras tanto, lávele la
frente al niño con un paño húmedo, lo refrescará, a lo mejor
podrá descansar.
El viejo señor hace todo lo que tiene que hacer. Y hele de nuevo en su habitación. Ya es la noche siguiente. Como de costumbre, cuando está a punto de dormirse, una voz se introduce en su sueño, una voz que llora y parece estar allí junto a la almohada. Ni oír hablar de dejarla llorar. Con un suspiro, el viejo señor vuelve a vestirse, sale de casa y anda y anda.Y le sucede la acostumbrada cosa extraña, muy extraña. Porque esta vez atraviesa toda Italia, cruza también el mar, y se encuentra en un país donde hay guerra, y hay una familia que se desespera porque una bomba le ha destruido la casa.
—Valor,
valor —dice el viejo señor. Y los ayuda como puede. No puede
solucionarlo todo, como es natural. Pero al fin dejan de llorar y él
puede volver a casa. Ya se ha hecho de día, no es cosa de meterse en
la cama.
—Esta
noche —dice el viejo señor— me iré a descansar un poco antes.
Pero siempre hay una voz que llora. Siempre hay alguien que llora, en
Europa, o en África, en Asia o en América. Siempre hay una voz que
llega por la noche a la casa del viejo señor, junto a su almohada, y
no lo deja dormir. Siempre así, noche tras noche. Siempre siguiendo
a una voz lejana. Puede venir del otro lado del mundo, pero él la
oye. La oye y no consigue dormir...
PRIMER FINAL
Aquel
viejo señor era bueno, muy bueno. Pero de no dormir nunca, empezó a
ponerse nervioso, muy nervioso.
—Si al menos pudiera —suspiraba— dormir una noche sí y otra no. A fin de cuentas yo no soy el único en el mundo. No es posible que nadie sienta nunca esas voces, que a nadie se le ocurra levantarse para ir a ver.
Algunas
noches, en cuanto sentía las voces, intentaba resistir:
—Esta
vez no me levanto, estoy acatarrado y me duele la espalda, nadie
podrá echarme en cara que soy un egoísta.
Pero
la voz insistía, insistía tanto que el viejo señor no tenía más
remedio que levantarse.
Cada
vez estaba más cansado. Cada vez más nervioso.Por último se
acostumbró a meterse dos tapones en los oídos antes de acostarse.
Así no sentía las voces y se dormía.
—Lo
haré sólo durante un tiempo —decía—, sólo para descansar un
poco. Será como tomarse unas pequeñas vacaciones... Se puso los
tapones un mes seguido.
Una
noche no se los colocó. Tendió la oreja. Ya no oía nada. Se quedó
despierto la mitad de la noche escuchando: ni voces, ni llantos,
únicamente algún perro que ladraba a lo lejos.
—O
nadie llora —concluyó— o me he quedado sordo. Paciencia, mejor
es así.
SEGUNDO FINAL
El
viejo señor siguió de aquella manera durante noches y noches,
durante años y años, levantándose siempre, hiciera el tiempo que
hiciera, y corriendo de un extremo a otro de laTierra para ayudar a
alguien. Apenas dormía algunas horas, después de comer, sin ni
siquiera desnudarse, en una poltrona más vieja que él.
Los
vecinos empezaron a desconfiar.
—¿Dónde
va todas las noches?
—Va
a corretear. Es un vagabundo, ¿todavía no os habéis dado cuenta?
—A
lo mejor es un ladrón...
—¿Un
ladrón, eh? ¡Es verdad! ¡Eso explica el misterio!
—Habrá
que vigilarlo
Una
noche hubo un robo en aquel edificio. Los vecinos le echaron la culpa
al viejo señor. Registraron su casa y tiraron todo por los aires. El
viejo señor protestaba con todas susfuerzas:
—¡Soy
inocente! ¡Soy inocente!
—¿Ah,
sí? Entonces, díganos, ¿dónde estaba la noche pasada?
—Estaba...
ah, ya... estaba en Argentina, un campesino no conseguía encontrar
su vaca y...
—¡Escuchad
qué descarado! ¡En Argentina! ¡Cazando vacas!
En
fin, el viejo señor terminó en la cárcel. Y estaba desesperado
porque todas las noches oía una voz que lloraba y no podía salir de
su celda para ir en busca de quien lo necesitaba.
TERCER
FINAL
Por
ahora no hay tercer final.Podría ser éste:
que una noche, en toda la Tierra no haya ni siquiera un hombre que llore, ni tampoco un niño... y a la noche siguiente lo mismo... y así todas las noches. Nadie llora,nadie es infeliz..
Quizá esto sea posible algún día. El viejo señor es demasiado viejo para vivir hasta aquel día. Pero continúa levantándose, porque lo que se hace debe hacerse siempre, sin perder la esperanza nunca.
que una noche, en toda la Tierra no haya ni siquiera un hombre que llore, ni tampoco un niño... y a la noche siguiente lo mismo... y así todas las noches. Nadie llora,nadie es infeliz..
Quizá esto sea posible algún día. El viejo señor es demasiado viejo para vivir hasta aquel día. Pero continúa levantándose, porque lo que se hace debe hacerse siempre, sin perder la esperanza nunca.
domingo, 20 de mayo de 2012
NIÑO DE LA NAVIDAD
| Recogida de cajas de zapatos en el local de Horeb. |
Estas Navidades pudimos colaborar con el Proyecto NIÑO DE LA NAVIDAD aportando cajas de zapatos llenas de pequeños regalos para niños y niñas del Sahara y de Guinea Ecuatorial.
Se recogieron un buen número de cajas que llegaron a las manos de muchos niños y niñas en esos países.
Pinchando en este enlace podremos ver algunas imágenes de la llegada de las cajas a GUINEA 2012
Y en este otro la llegada de las cajas al SAHARA 2012.
Enlaces a la página web de OPERACIÓN NIÑO DE LA NAVIDAD
Imagen de la página web del proyecto
Operación Niño de la Navidad.
martes, 1 de mayo de 2012
LOS ERIZOS
Algunas veces hay historias que nos trasmiten con sencillez grandes lecciones. Comparto esta historia que he escuchado y que he trabajado en clase con mi alumnado.
LOS ERIZOS
Esta historia, que ahora os cuento, sucedió en la costa. Había
habido temporal, el mar había acercado una gran cantidad de erizos
de mar con el oleaje y la playa amaneció totalmente cubierta de
estos erizos.Una niña y su abuelo paseaban por la orilla del mar cuando el abuelo se agachó y comenzó a lanzar un erizo tras otro al mar.
Pasado un rato, la niña se le acercó para decirle: “Abuelo ¿Por qué te esfuerzas en devolver esos erizos al mar? Son tantos los que hay que por mucho que te empeñes nunca podrás devolverlos todos y el número de erizos que devuelves al mar, en realidad, tiene poca importancia”
Y el abuelo, mostrando el que tenía en ese momento en la mano, le respondió: “Sí, eso ya lo sé, pero para éste, el que yo lo devuelva al mar o no, tiene toda la importancia”
Y entonces lo lanzó con fuerza ante la mirada de la niña que comenzó también a devolver los erizos que podía al agua.
Y ... este es el final de la historia: un abuelo con su nieta intentando devolver algunos erizos al mar.
¿Qué nos enseña esta historia?
(Tema: valores, solidaridad, compartir, paz, ayudar, cuento...)
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